A primera vista pensé que se trataba de una serpiente.
Sin embargo, mientras fotografiaba esta pieza para el catálogo, apareció otra imagen: vi un perro, con sus dos pequeñas orejas.
Hoy me parece que esta máscara evoca a este animal, fiel y protector.
Más allá de esta interpretación personal, la obra no represente a ningún animal en particular.
Su mirada, sorprendentemente dulce, transmite una sensación de benevolencia y serenidad, como la presencia discreta de un espíritu guardián que habita entre lo visible y lo invisible.
Los motivos que rodean el rostro evocan símbolos de protección y una conexión con las energías invisibles que atraviesan el mundo natural, dejando a cada persona la libertad de encontrar su propia interpretación.
Base vendida por separado.
Objetos de arte y de decoración, estas extraordinarias máscaras tienen su origen en las creencias y los ritos chamánicos de los indios de América Central de las tribus Wounaans y Emberas.
Los indígenas dividen el mundo en dos, un mundo visible y un mundo paralelo e invisible. “La gran superioridad de este mundo paralelo, de este universo de sombras es que puede observar a los hombres mientras que los hombres no pueden verlo” escribe Jean-Marie Le Clezio.
Gracias a la intervención de los chamanes, se comunican con los espíritus "Haï" espíritus de la Naturaleza que se esconden tanto en los animales como en las plantas.
La máscara o “nemboro” permite al chaman durante el ritual de tomar la apariencia de un espíritu del mundo invisible y entrar en comunicación con este mundo.
Después de su uso, la máscara que ha “bailado” se destruye porque sigue cargada y nadie más que el chamán está habilitado a tocarla. Por eso no existen piezas antiguas.
Nuestras máscaras se elaboran como las máscaras utilizadas para los rituales.
Se hacen con hojas de palmeras procedentes de una palmera común llamada Chunga. Primero se sacan las partes más tiernas, se secan y se blanquean.
Luego se procede al tinte con tintes naturales y vegetales como pulpa de frutas, copos de madera, semillas, hojas o raíces. Algunas veces se necesitan varios baños de colores.
Es solamente después de este largo trabajo de preparación cuando empieza el fabuloso trabajo de creación, el cual requiere no sólo un gran sentido artístico si no también el dominio de un increíble saber hacer poseído solo por las mujeres de las tribus.
Nuestras piezas están hechas con hojas de palmeras naturales y los colores obtenidos con tintes vegetales.
Las máscaras no deben ser expuestas a la lluvia.
También, una exposición directa y prolongada al sol puede afectar los colores.
A lo largo de los años es posible que los colores esclarecen ligeramente si su máscara está expuesta a los rayos de sol.
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